Por fín he aprendido a hacer gachamiga!!!!
Y tengo una alegría!!! porque por más que la hacía no le pillaba el punto a la harina y el aceite. Así que nunca sabía si estaba ya cocinada o no.
El último recuerdo que tengo del aspecto de una gachamiga es de cuando era adolescente y mi abuelita la hacía. Y la pinta de mis anteriores gachasmigas, no tenía nada que ver con la de mi abuelita.
Otra cosa no, pero constante lo soy hasta que consigo lo que no me sale, y después de varios intentos... AQUÍ ESTÁ MI GACHAMIGA BLANDA CON AJOS TIERNOS!!!!! ajjajajajajjajaajjaaj
Este plato es típico de días lluviosos y de frío. Y perfecto para hacerlo en la lumbre sobre unas brasas. Y sobre todo para comerlo en compañía con un chato de vino!!
Pero como no todos tenemos una buena lumbre con brasas... os muestro cómo hacerla en el fuego de casa.



Tengo que deciros que la tradición manda que las gachasmigas se coman en la sartén donde se preparan, pero... yo no lo suelo hacer. Cuando las preparo, las pongo en un plato y de ahí a coger un buen trozo de pan, con él coger una parte de la gachasmigas y ... a la boca!!!!
Como os decía antes, el truco está en la cantidad de aceite y harina, con ésto todo queda resuelto.
Ingredientes para 2 personas:
- Un vaso de aceite de oliva (unos 250 ml)
- 1/2 vaso de harina
- Ajos tiernos
He llenado un vaso con aceite,lo he puesto en la sartén a fuego medio:
He pelado los ajos tiernos, los he lavado:
Y los he frito en el aceite:
Cuando los tengamos bien friticos, los sacamos a un plato que reservaremos:
En el aceite de freir los ajos, le añadiremos la harina:
Veréis que espesa, y empieza a hacerse una bola, la freimos unos minutos:
Y empezamos a añadir agua poco a poco mientras que damos vueltas a la masa para que empiece a deshacerse. La masa te va a ir pidiendo que le eches a poquitos, ya que cuando le echas y la absorve se queda de nuevo dura, por lo tanto hay que añadir, conforme lo vayáis haciendo, y con las fotos, lo entenderéis a la perfección:
Hay que hechar tanta agua como la harina admita, hasta quedar en éste punto, que no hay grumos.
Si en éste punto vemos que la harina no tiene demasiado aceite, (podéis verlo en la siguiente foto) podemos añadirle. Pero tiene que estar bien caliente. Yo lo que hago es, cuando comienzo a cocinar, pongo en un cazo aceite a fuego lento, así cuando llego a éste punto, lo tengo preparado por si hubiera que añadirle.
Como podéis ver la masa ahora hay que freírla para que suelte el agua que le hemos echado y quede perfecta para comer:
Para ello sólo tenemos que darle vueltas y vueltas y vueltas:
Hasta que cuando movamos desde el centro hacia fuera, la cuchara de mover, y veamos perfectamente el fondo. En ese momento las gachamiga está perfecta!!
Os digo que os podéis pasar 30 minutos o más, dependiendo de la cantidad de harina y de agua que le echéis, dándole vueltas. Esta es la típica receta con la que no hay que tener ninguna prisa...
Añadimos ahora los ajos que habíamos frito:
Y le damos unas vueltas para que se mezclen bien con la gachamiga:
Y así queda en la sartén!!
Bueno, tengo que decirle a mi amigo Jose de Almansa, que es el experto en gachamigas, que no se me ha olvidado que me debe una gachamiga en su campo. Ahora que tenemos el frío encima... a ver cuando la hacemos!!!!