Hoy os voy a mostrar una comida típica de mi tierra.
Se trata de un solo guiso con el que prepararemos un primer y segundo plato, completamente diferentes y realmente sabrosos.
Es un puchero de los de toda la vida, en casa cuando era niña mi madre lo preparaba muy a menudo y a mí me encantaba llegar del colegio, subir las escaleras y al abrir la puerta de casa oler el característico aroma que tiene la cocción.
Vamos al plato.
De primero, vamos a preparar una sopa de arroz.
Y de segundo un frito de carne con tomate acompañado de unos pimientos.
Se prepara con carne de cordero. Yo la hago con la parte que aquí se conoce como "yonsa" es la parte del cuello del cordero.
Me gusta mucho más porque no lleva demasiada grasa y deja muchísimo jugo en a la hora de hacer la sopa de arroz. Aunque también se puede usar pierna de cordero (para mi gusto no queda tan jugosa en éste tipo de guiso) y la falda del cordero (que yo la encuentro con demasiado grasa y con muy poca carne).
He encontrado un dibujo en internet, que os muestra a la perfección las partes del cordero de la que os hablo, por que imagino que en cada localidad se le llamará de una forma diferente.
Ingredientes para 2 personas:
Para la sopa
- 1 yonsa partida a trozos
- 1/2 pimiento verde
- 3 ajos grandes
- 1 cucharada de café con cominos
- Perejil
- Arroz
Para el frito de tomate
- Pimientos del piquillo (o pimientos verdes italianos)
- Tomate triturado natural.
Aquí os muestro como es la yonsa.
La ponemos a cocer en una olla con agua. Al principio de hervir va a soltar espuma, que quitaremos con una cuchara:
Después le añadimos el pimiento verde cortado en trozos y un chorrito de aceite de oliva. Lo dejamos cocer alrededor de una hora:
Pasado ese tiempo, sacamos la carne y la reservamos. Echamos en el caldo el arroz:
Preparamos un picado en el mortero con los cominos, ajos y perejil y lo añadimos a la olla. Rectificamos de sal, espolvoreamos colorante y cocemos el arroz:
Ya tenemos preparado el primer plato!
Para ahorrar tiempo, mientras el arroz se cocina vamos preparando el segundo plato. Sólo tenemos que freir los pimientos en abundante aceite.
En ésta ocasión he utilizado pimientos del piquillo, pero también se hace con pimientos italianos, uno por persona:
Cuando los pimientos estén hechos, sacamos a un plato y reservamos. En el mismo aceite, ponemos la carne que habíamos sacado de la olla, le damos unas vueltas para que se dore por ambas caras y añadimos el tomate natural:
Y freimos hasta que quede el tomate agarrado a la carne y reducido:
Con éste tenemos el segundo plato. Rico, verdad??
Pues mirad que sencillo ha sido. Lo que más tiempo nos lleva es cocer la carne, pero una vez guisada... en la media hora que se cuece el arroz, se fríen los pimientos y la carne.
Espero que os haya gustado, os animéis a prepararlo y me contéis qué os ha parecido.